Tus palabras me atraparon en una tela de araña e intentando escapar me atrapé aún más, aún a sabiendas de lo peligroso del juego decidí acercarme. Tus labios, tu cuello a escasos centímetros de mi boca, no podía mirar a otro lado, la musica sonaba, ya casi ni prestaba atención a tus palabras, solo veía tus labios, deseaba morderlos...hasta el día en que, al fin, vi tus pechos, noté la humedad de tu pasión, escuché la música de tu sexo.
Pasión, lujuria, risas y susurros, conversaciones...sexo, una mezcla peligrosa para dos almas solitarias, una bomba de relojería sin temporizador final.
Tan solo deseo que pasen los días, para poder, de nuevo, probar la humedad de tu pasión, tu uñas clavarse en mi espalda, tu boca en mi cuello, tu cuerpo en un baile sensual sobre mi que nos hace a ambos transportarnos a otra realidad, nuestra realidad.
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