
No recuerdo cuándo dejé de añorarte
cuándo te convertiste en un recuerdo.
No sé cuándo dejaste de dolerme
cuándo pasaste a ser parte del ayer.
Sólo sé que continuaré mi camino
solo, sin lastre, sin ti, sin sentirte
sin amor ni odio, sin mirar atrás
ni tan siquiera existe indiferencia,
allí donde me lleve el destino
allí donde me lleve el camino
allí no estará aquel dolor
que produjo aquel amor
que tú dijiste que no existió.
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