De perderme en un laberinto.
De no encontrarte dentro de el.
Miedo a los dilemas, a los problemas.
La noche me golpea y me recuerda que estoy vivo,
los ojos quieren cerrarse pero mi mente no desea amanecer.
Pasan las horas en esta húmeda habitación fría como la muerte,
la cabeza da vueltas y pienso, tal vez demasiado, pienso en mi miedo.
Ya más que hablar, balbuceo palabras, más que escribir ordeno letras.
Ya no puedo plasmar sentimientos aunque rebosen , silencio , miedo, soledad,
¿ Me estaré volviendo loco ?. Lo dudo mientras no me de por vencido,
mientras no hinque la rodilla, mientras no me deje.
Ya no me queda nada, ni tan siquiera esperanzas y las ilusiones me las robaron.
Sólo queda esperar en este laberinto que no le encuentro salida y sí por el camino nos encontramos ...

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