con el alma cansada, frustrada, envejecida
simulando una sonrisa, aparentando nada.
Las sábanas ya no cobijan mi sueño,
laceran mi mente con el temor a despertar
en el mismo momento y en el mismo lugar.
Mi cuerpo tiembla y ya no es frío
es angustia, es miedo, es hastío
y la entretengo escribiendo palabras
Porque pensándolas no pienso
ni tan siquiera en mañana
ese mañana que no quiero
ese mañana por el que no duermo.
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